Una perspectiva verdaderamente Ășnica y agustiniana de nuestra espiritualidad
- Augustinian Vocations
- 15 ago 2015
- 2 min de lectura
Por el p. Joe Farrell

En las primeras lĂneas de las Confesiones de San AgustĂn, el obispo de Hipona del siglo IV escribiĂł estas inspiradoras palabras: âNos has hecho para ti, oh Señor, y nuestro corazĂłn estĂĄ inquieto hasta que reposa en tiâ (Confesiones 1,1,1). A veces escucharemos la traducciĂłn... "nuestros corazones estĂĄn inquietos", que todavĂa tiene un significado profundo. Sin embargo, para ser fiel al latĂn original en el que fueron escritas las Confesiones ⊠âNuestro corazĂłn (singular) estĂĄ inquietoâ. Creo que esto nos ofrece una perspectiva verdaderamente Ășnica y agustiniana de nuestra espiritualidad como agustinos.
Durante mis 28 años como agustino profeso y especialmente los Ășltimos dos años sirviendo en el Consejo General de la Orden, he tenido la oportunidad de experimentar cĂłmo se vive nuestra Espiritualidad Agustiniana en diversas partes de nuestro mundo. Ya sea visitando una comunidad de frailes en nuestras misiones parroquiales en Cuba, celebrando una liturgia con una comunidad de profesores, personal y administradores de escuelas secundarias en los EE. UU., viendo a la comunidad de frailes dando testimonio cristiano en la BasĂlica de la Paz del Antiguo Hipona en Annaba, Argelia o experimentar la diversa comunidad de frailes agustinos procedentes de 22 paĂses diferentes y que viven en nuestro Colegio Internacional de San MĂłnica en Roma, lo que mĂĄs me llama la atenciĂłn es la forma en que nos esforzamos por vivir juntos como uno solo. Es el Ășnico corazĂłn que compartimos como cristianos, el cuerpo de Cristo, y especĂficamente como agustinos, lo que nos une. Al igual que la primera comunidad cristiana descrita en los Hechos de los ApĂłstoles y como nos obliga la Regla de vida escrita por San AgustĂn, nos esforzamos por vivir con âuna sola mente y un solo corazĂłn concentrados en Diosâ. (Hechos 4:32, Regla 1,3)

AgustĂn habla de la inquietud de nuestro corazĂłn y eso ciertamente es algo que forma parte de nuestra espiritualidad pero no es exclusivo de la espiritualidad agustiniana. Nuestra inquietud proviene de estar lejos de nuestra verdadera patria. Anhelando nuestro verdadero hogar como quienes hemos sido creados en amor y buscamos nuestro verdadero lugar de descanso. La singularidad de nuestra Espiritualidad Agustiniana es la unidad de nuestra bĂșsqueda, la comuniĂłn de nuestro camino hacia Dios. En comunidad, como uno solo, nuestro CorazĂłn Inquieto es lo que distingue nuestra espiritualidad y es lo que he tenido la suerte de presenciar en nuestra Orden con nuestros hermanos y hermanas agustinos que viven en comunidad y responden a las necesidades de la Iglesia en 45 paĂses de todo el mundo. . Hoy, nuestro Un CorazĂłn celebra la Vida Consagrada en la ciudad de Chicago. Debido a que participamos como agustinos en el Ănico Cuerpo de Cristo, nuestro Ănico CorazĂłn en todo el mundo agustiniano celebra con nosotros al mismo tiempo.

Un poco sobre el P. joe
Originario de Drexel Hill, Pensilvania, el P. Joe se graduĂł de la Universidad de Villanova con una licenciatura en administraciĂłn de empresas en 1985 y entrĂł en la Pre- Programa de noviciado el mismo año. Fue ordenado sacerdote en 1991. Su primera asignaciĂłn fue en la Parroquia de San AgustĂn en Andover, MA, (1991â1994 ), seguido de un nombramiento como capellĂĄn en Monsignor Bonner High School, Drexel Hill, PA (1994â1996), y luego fue asignado como Ministro Universitario en Merrimack College (1996â2003).
